Comprender la hipertensión
La hipertensión, o tensión alta, no presenta síntomas. Por ese motivo, se conoce
comúnmente como asesino silencioso. Si la tensión alta no se trata, puede dar lugar
a un mayor riesgo de accidente cerebrovascular, ataque cardiaco u otra insuficiencia
cardiaca. La tensión arterial normal es de menos de 120 (sistólica)
sobre 80 (diastólica), que
normalmente se escribe 120/80 mm Hg (se lee 120 sobre 80 milímetros de mercurio).
Su médico debería medirle la tensión arterial en cada visita. Si su médico se da
cuenta de que su tensión arterial es consistentemente alta después de varias visitas,
es posible que le diagnostiquen hipertensión.
Es muy probable que la mayoría de la gente tenga tensión alta en algún momento de
su vida. De hecho, más de 74 millones de estadounidenses adultos tienen tensión
alta.1 Aproximadamente el 90% de las personas que a los
55 años tienen tensión arterial normal, corren riesgo de tener tensión alta a medida
que envejezcan.2 Sin embargo, es importante saber que
aunque la tensión alta es bastante común, sigue siendo una enfermedad peligrosa
que debe ser controlada de cerca por un médico.
Si le han diagnosticado recientemente hipertensión (tensión alta), hay algunas medidas
positivas que puede tomar. Hay muchos cambios en el estilo de vida y opciones de
tratamiento disponibles para ayudar a reducir la tensión arterial.
Etapas de la enfermedad
La tensión arterial normal es de menos de 120/80. Cuando una persona tiene una medida
de tensión arterial entre 120/80 y 139/89, esta afección es llamada pre-hipertensión.
La hipertensión en etapa 1 se define como 140 a 159 sobre 90 a 99, y una tensión
arterial por encima de dichos niveles se considera hipertensión en etapa 2.3
Las etapas de la hipertensión
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Tensión arterial (mm Hg)
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Etapa
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Menor que 120/80
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Normal
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120/80 a 139/89
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Pre-hipertensión
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De 140/80 a 159/99
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Hipertensión etapa 1
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160/100 y más alta
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Hipertensión etapa 2
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Diagnóstico
Durante un examen físico normal, el médico u otro doctor, enfermero, etc. usa un
tensiómetro para controlar la
tensión arterial. Este dispositivo común debería resultarle familiar: consta de
un brazalete que se ajusta alrededor de la parte superior del brazo y que está conectado
a una bomba. El médico aprieta la bomba para inflar el brazalete. Luego suelta el
aire del brazalete y escucha con un estetoscopio el primer
latido que se pueda oír. A medida que la tensión disminuye, el punto en el que se
oye el primer sonido representa la tensión arterial sistólica. El punto en el que
el latido se desvanece y desaparece es la tensión arterial diastólica.2
Su médico también puede buscar indicios de
retinopatía hipertensiva, que es un daño en los vasos sanguíneos de los
ojos provocado por la tensión alta. Ya que la tensión alta pone a las personas en
riesgo de sufrir accidentes cerebrovasculares e insuficiencia renal, el examen médico
también debe incluir todos los órganos más importantes, como el cerebro, los pulmones
y los riñones, para revisar si existe algún daño. Según los resultados de estos
exámenes médicos, es posible que se necesiten más exámenes (por ejemplo, análisis
de orina, análisis de sangre y un electrocardiograma [ECG]).2,3
Prognosis
Si la tensión alta está bien controlada, se pueden evitar las complicaciones más
graves. Sin embargo, en el caso de las personas con tensión arterial muy alta y
no controlada, se pueden producir problemas graves. Hablar
con su médico y tomar medidas ahora para bajar su tensión son las mejores maneras
para prevenir que se desarrollen problemas más graves.3
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mide la tensión arterial?